¿Te espían el móvil? Cómo comprobarlo paso a paso
Intermedio
Los pasos marcados en azul cambian según tu sistema.
«Tengo el móvil pinchado» es de esas frases que casi todo el mundo ha dicho alguna vez: el teléfono se calienta, la batería no dura, se oyen ruidos raros en las llamadas. Casi nunca es eso. Pero a veces sí hay alguien mirando: una pareja o expareja con una app de control instalada a escondidas, una sesión de WhatsApp abierta en un ordenador ajeno o, en casos contados, un programa espía de los que se venden a gobiernos, como Pegasus.
Este tutorial va de lo más probable a lo más raro. Las primeras comprobaciones te llevan diez minutos y no necesitas nada más que el propio teléfono. La última es un análisis forense con MVT, la herramienta libre con la que el laboratorio de seguridad de Amnistía Internacional ha destapado casos de espionaje a periodistas y activistas. Elige tu teléfono en el desplegable de arriba: los menús cambian entre Android e iPhone.
Si sospechas de alguien cercano, para un momento antes de borrar nada. Quien instala una app espía suele notar cuando deja de recibir datos, y eso puede empeorar las cosas. Haz capturas de lo que encuentres y busca apoyo antes de actuar. En España, el 016 también atiende casos de control y acoso digital; la llamada no aparece en la factura, pero sí en el registro del teléfono, así que bórrala después. En stopstalkerware.org hay más recursos.
Qué se puede comprobar y qué no
Conviene saberlo antes de empezar, para no buscar fantasmas.
- Lo que deja rastro en el teléfono: los desvíos de llamadas, las sesiones abiertas en otros aparatos, las apps con permisos que no les tocan, los perfiles de gestión y, con las herramientas adecuadas, las huellas conocidas del software espía comercial.
- Lo que no: las escuchas judiciales se hacen en la red del operador (en España, con el sistema SITEL) y el teléfono no se entera de nada. Tampoco hay forma fiable de detectar desde el móvil una antena falsa, lo que se conoce como IMSI catcher, aunque sí puedes ponérselo más difícil, como verás al final.
Las señales de siempre (batería que se agota, calor, consumo de datos disparado, ruidos en las llamadas) casi siempre tienen una explicación aburrida: una app mal hecha, una actualización a medias, mala cobertura. Tómalas como pista, nunca como prueba.
Paso 1: los desvíos de llamadas
Muchas veces, lo que se vive como «tener el teléfono pinchado» es un desvío: alguien con tu móvil en la mano durante un minuto, o con acceso a tu cuenta del operador, hace que tus llamadas acaben en otro número. Se comprueba marcando estos códigos como si fueran un número y pulsando la tecla de llamar:
*#21#: desvío de todas las llamadas.*#61#: desvío cuando no contestas.*#62#: desvío cuando el teléfono está apagado o sin cobertura.*#67#: desvío cuando comunicas.
La respuesta aparece en pantalla al cabo de unos segundos. Lo normal es que el primero diga que el servicio no está activo y que los otros tres apunten al número del buzón de voz de tu operador. Si sale un número que no reconoces, alguien lo ha puesto ahí.
Para borrar todos los desvíos de golpe, marca ##002#. Con ellos se va también el desvío al buzón de voz; si lo usas, vuelve a activarlo desde la app o el área de cliente de tu operador.
Estos códigos son un estándar de las redes móviles y funcionan con casi todos los operadores, pero alguna compañía de bajo coste no los admite. Si no recibes respuesta, consulta los desvíos en el área de cliente.
Paso 2: las sesiones abiertas en otros aparatos
Es la forma más sencilla de espiar a alguien y no hace falta instalar nada: abrir su cuenta en otro dispositivo y dejarla ahí. Revisa una por una:
- WhatsApp: en el menú (los tres puntos en Android, Configuración en iPhone), entra en Dispositivos vinculados. Cualquier ordenador o tablet de esa lista lee todos tus mensajes en tiempo real. Si hay uno que no es tuyo, tócalo y cierra la sesión.
- Telegram: Ajustes > Dispositivos. Desde ahí puedes cerrar todas las sesiones menos la actual.
- Signal: Ajustes > Dispositivos vinculados.
- Correo y redes sociales: todas tienen una página de sesiones abiertas o actividad de inicio de sesión. Si hay algo raro, cierra todas las sesiones y cambia la contraseña.
Paso 3: tu cuenta de Google o de Apple
La cuenta principal del teléfono guarda tus fotos, tus contactos, tu ubicación y las copias de seguridad. Quien la tenga abierta en otro sitio lo ve casi todo sin tocar tu móvil.
Android
Abre Ajustes > Google > Gestionar tu cuenta de Google > Seguridad > Tus dispositivos. Cierra la sesión en cualquier aparato que no reconozcas. Después cambia la contraseña y, si no la tenías, activa la verificación en dos pasos en esa misma pantalla.
Revisa también con quién compartes tu ubicación: en Google Maps, toca tu foto > Compartir ubicación. Si alguien sabe dónde estás en todo momento, aparecerá en esa lista.
iPhone (iOS)
Abre Ajustes y toca tu nombre: al final de la pantalla está la lista de dispositivos con tu cuenta de Apple. Toca cualquiera que no reconozcas y elige «Eliminar de la cuenta». Después cambia la contraseña (Inicio de sesión y seguridad > Cambiar contraseña).
Apple tiene además una herramienta pensada justo para esto: Ajustes > Privacidad y seguridad > Comprobación de seguridad. «Gestionar uso compartido y acceso» te enseña, paso a paso, con quién compartes la ubicación, las fotos o las notas, qué dispositivos tienen tu cuenta y qué apps tienen permisos delicados. Si necesitas cortarlo todo de una vez, «Restablecimiento de emergencia» deja de compartir con todo el mundo y cierra las sesiones en los demás aparatos.
Mira también la app Buscar > Personas: ahí aparece quién ve tu ubicación.
Paso 4: apps espía y permisos de más
Las apps de control que se venden para «vigilar a los hijos» o «saber si tu pareja te engaña» se conocen como stalkerware. Necesitan que alguien tenga el teléfono desbloqueado unos minutos, y después se esconden con nombres que no llaman la atención.
Android
En Android, una app espía tiene que pedir permisos muy concretos para hacer su trabajo. Usa el buscador de Ajustes, porque cada fabricante los coloca en un sitio distinto:
- Accesibilidad. En Ajustes > Accesibilidad, mira las apps descargadas o servicios instalados. Este permiso deja leer todo lo que aparece en pantalla. Solo deberían estar las que tú has activado, como un gestor de contraseñas.
- Apps de administración de dispositivos. Busca «administración de dispositivos». Lo normal es ver Encontrar mi dispositivo y poco más; si el teléfono es del trabajo, también la app de la empresa.
- Acceso a notificaciones. Busca «acceso a notificaciones». Una app con este permiso lee todos los mensajes que te llegan.
- Instalar aplicaciones desconocidas. Busca ese nombre. El stalkerware casi nunca está en Google Play: se instala desde un archivo, y para eso alguien tuvo que dar este permiso al navegador o al gestor de archivos.
- Todas las apps. En Ajustes > Aplicaciones, pide que se muestren también las del sistema y repasa la lista. Desconfía de nombres genéricos como «System Service», «Sync Services» o «Wi-Fi», con iconos que no corresponden a nada que hayas instalado.
Después, pasa el detector de Google: abre Play Store, toca tu foto > Play Protect > Analizar. Reconoce buena parte del stalkerware conocido.
Si encuentras algo, recuerda la nota del principio antes de desinstalarlo.
iPhone (iOS)
Un iPhone sin modificar no deja instalar apps fuera de la App Store ni dar a una app acceso al resto del sistema. Por eso el stalkerware para iPhone funciona de otras formas: leyendo tu copia de iCloud con tu contraseña (lo que ya has cerrado en el paso anterior) o con un perfil de gestión.
- Perfiles y gestión de dispositivos. Entra en Ajustes > General > VPN y gestión de dispositivos. Si aparece un perfil de configuración o de gestión que no has instalado tú y el teléfono no es del trabajo, tócalo y elimínalo. Un perfil así puede desviar tu tráfico por un servidor ajeno o instalar certificados para leerlo.
- Jailbreak. Si ves apps como Cydia, Sileo o Zebra, o el teléfono se niega a actualizarse, puede que alguien lo haya liberado para instalar software espía. Actualizar a la última versión de iOS elimina casi todos los jailbreaks.
- Acceso a tus datos. En Ajustes > Privacidad y seguridad, repasa qué apps tienen acceso a la ubicación, el micrófono, la cámara y los contactos, y quítaselo a las que no lo necesiten.
Paso 5: rastreadores que viajan contigo
Un AirTag o una etiqueta parecida, escondida en un bolso o en el coche, permite seguir a alguien sin tocar su teléfono. Los dos sistemas avisan cuando un rastreador ajeno se mueve contigo, pero conviene comprobar que el aviso está encendido.
Android
En Ajustes, busca Alertas de rastreadores desconocidos (en los Pixel está en Seguridad y emergencias). Comprueba que están activadas y pulsa «Analizar ahora» para buscar en ese momento: tarda unos diez segundos y detecta los AirTag y las etiquetas compatibles con la red de Google.
iPhone (iOS)
Comprueba que está activado Ajustes > Notificaciones > Notificaciones de rastreo, junto con el Bluetooth y la localización. Si un AirTag o una etiqueta compatible ajena viaja contigo, el iPhone te avisa y te deja hacerla sonar para encontrarla.
Paso 6: buscar software espía con MVT
Lo anterior destapa casi todo lo que se compra en una web. El software espía de gama alta (Pegasus, de NSO Group, o Predator, de Intellexa) es otra liga: puede entrar sin que toques nada, se esconde bien y se vende a gobiernos. Es caro y se usa contra objetivos concretos: periodistas, activistas, abogadas, políticos. En España lo conocemos por el caso Catalangate, que en 2022 sacó a la luz decenas de teléfonos infectados.
Para buscar sus huellas existe MVT (Mobile Verification Toolkit), que el Security Lab de Amnistía Internacional publicó como software libre tras la investigación de Pegasus en 2021. Extrae datos del teléfono y los compara con listas públicas de indicadores: dominios, procesos y nombres de archivo que han dejado estos programas en casos ya documentados. Se ejecuta en un ordenador, no en el móvil, y los datos no salen de tu equipo.
MVT no es un antivirus. Si no encuentra nada, solo significa que no hay rastros conocidos; si encuentra algo, puede ser un falso positivo. Si tu trabajo te convierte en un objetivo probable, pide una revisión a gente experta: la Digital Security Helpline de Access Now (help@accessnow.org) atiende gratis a periodistas, activistas y organizaciones, también en castellano.
Instalar MVT
MVT funciona en Linux y en macOS. En Windows hay que usarlo dentro de WSL, el subsistema de Linux, siguiendo los pasos de Debian o Ubuntu. Necesita Python 3.10 o posterior, y lo más limpio es instalarlo con pipx, que lo deja en su propio rincón sin tocar el resto del sistema.
En Debian o Ubuntu:
sudo apt install python3 python3-venv python3-pip pipx sqlite3 libusb-1.0-0
pipx ensurepath
pipx install mvt
En macOS, con Homebrew:
brew install python3 pipx libusb sqlite3
pipx ensurepath
pipx install mvt
Cierra la terminal y abre otra para que encuentre los programas nuevos: mvt-ios y mvt-android.
Sacar los datos del teléfono y analizarlos
Android
En Android, los datos los recoge androidqf, del mismo proyecto. Se conecta al teléfono por USB y guarda en un archivo todo lo que MVT necesita.
- En el teléfono, activa las opciones para desarrolladores: en Ajustes > Información del teléfono, toca siete veces «Número de compilación». Después, en Ajustes > Sistema > Opciones para desarrolladores, activa la Depuración por USB.
- Descarga androidqf para tu sistema desde su página de versiones. En Linux y macOS, dale permiso de ejecución con
chmod +xseguido del nombre del archivo. - Conecta el móvil por USB. En su pantalla aparecerá la huella del ordenador: acéptala.
- Ejecuta androidqf. Te hará unas preguntas: para un primer análisis, responde «Only SMS» en la copia de seguridad, «Only non-system packages» en las apps y deja el resto como viene. Al acabar, deja un archivo
.zipen la carpeta desde la que lo lanzaste. Descomprímelo.
Ahora, en el ordenador, descarga los indicadores más recientes y analiza la carpeta:
mvt-android download-iocs
mvt-android check-androidqf --output ~/resultado-mvt ~/ruta/a/la/carpeta-de-androidqf
Cuando termines, desactiva la depuración por USB.
iPhone (iOS)
En iPhone, MVT analiza una copia de seguridad cifrada del teléfono. Tiene que ser cifrada: es la que incluye datos como el historial de red, que las copias normales dejan fuera.
- En un Mac: conecta el iPhone, ábrelo en el Finder, marca «Encriptar copia de seguridad local», elige una contraseña que vayas a recordar y pulsa «Realizar copia de seguridad ahora». La copia se guarda en
~/Library/Application Support/MobileSync/Backup/, en una carpeta con el identificador del teléfono. - En Windows: lo mismo con la app Dispositivos Apple o con iTunes. La copia queda en
C:\Users\tu-usuario\Apple\MobileSync\Backup\(o enAppData\Roaming\Apple Computer\MobileSync\Backup\con el iTunes antiguo); desde WSL la encontrarás bajo/mnt/c/Users/. - En Linux: con las herramientas de libimobiledevice. Empareja el teléfono, activa el cifrado (te pedirá la contraseña) y haz la copia, que quedará en una carpeta con el identificador del teléfono dentro de
~/copia-iphone:
sudo apt install libimobiledevice-utils
idevicepair pair
idevicebackup2 -i encryption on
mkdir -p ~/copia-iphone
idevicebackup2 backup --full ~/copia-iphone
Con la copia hecha, descarga los indicadores más recientes, descifra la copia (te pedirá su contraseña) y analízala:
mvt-ios download-iocs
mvt-ios decrypt-backup -d ~/iphone-descifrado ~/ruta/a/la/copia
mvt-ios check-backup --output ~/resultado-mvt ~/iphone-descifrado
La copia descifrada contiene tus mensajes, tus fotos y tu historial. Cuando acabes, bórrala.
Leer el resultado
MVT va contando en pantalla lo que revisa y deja en la carpeta de resultados un archivo JSON por cada tipo de dato. Lo que importa son los avisos en rojo que hablan de una coincidencia con los indicadores (matching indicator) y los archivos que terminan en _detected.json, que solo aparecen si ha habido coincidencias.
- Sin coincidencias: no hay rastros conocidos. No es una garantía absoluta, pero es una buena noticia.
- Avisos sin coincidencias, como apps instaladas desde fuera de la tienda o ajustes poco habituales: merecen un vistazo, pero no indican una infección por sí solos.
- Con coincidencias: no borres nada ni restaures el teléfono, porque destruirías las pruebas. Guarda la carpeta de resultados y escribe a la Digital Security Helpline.
Paso 7: ponérselo difícil
Revisar está bien, pero es mejor no tener nada que encontrar:
- Actualiza siempre. Casi todo el espionaje de alto nivel aprovecha fallos que la última versión ya corrige. Un teléfono que ya no recibe actualizaciones es un teléfono vulnerable.
- Reinicia a menudo. Muchos programas espía no sobreviven a un reinicio y necesitan volver a entrar. Hacerlo una vez al día no cuesta nada.
- Un código de desbloqueo de verdad, de seis cifras o más, que no conozca nadie. Casi todo el espionaje doméstico empieza con alguien que sabe el PIN.
- No dejes el teléfono desbloqueado al alcance de otra persona, ni siquiera un momento.
Y si te sabes en el punto de mira, activa el modo blindado de tu sistema:
Android
Protección avanzada (Android 16 o posterior): Ajustes > Seguridad y privacidad > Protección avanzada. Con un solo interruptor impide instalar apps desde fuera de la tienda, mantiene Play Protect encendido, bloquea las redes 2G (las que aprovechan las antenas falsas) y endurece el navegador y las conexiones USB.
En versiones anteriores, desactiva al menos las redes 2G: en Ajustes > Redes e internet > SIM, busca Permitir 2G y apágalo. No todos los fabricantes ofrecen la opción.
iPhone (iOS)
Modo de aislamiento: Ajustes > Privacidad y seguridad > Modo de aislamiento. Bloquea casi todos los adjuntos de Mensajes, las previsualizaciones de enlaces, partes del navegador que suelen aprovechar los ataques, las llamadas de FaceTime de desconocidos, la instalación de perfiles, las conexiones por cable con el teléfono bloqueado y las redes 2G. Algunas webs irán más lentas; es el precio.
Listo
Has descartado lo más habitual (desvíos, sesiones abiertas, apps espía, rastreadores) y, si hacía falta, has buscado las huellas del espionaje profesional. Repite la revisión de vez en cuando, sobre todo si alguien ha tenido tu teléfono en la mano.
La privacidad del teléfono también depende de lo que lo rodea. Para que tu tráfico no pase por redes que no controlas, monta tu propia VPN con WireGuard; y para que tus contraseñas no vivan en una libreta ni en el navegador, tu gestor de contraseñas con Vaultwarden.
